3 books found
Abducted by Jupiter for his beauty and made cupbearer to the gods, Ganymede has long been interpreted as an emblem of pederasty and queer desire. While critics such as James M. Saslow and Leonard Barkan have emphasized the (homo)erotic readings of this mythological figure, they have largely overlooked the Iberian Peninsula. This book offers the first sustained study of Ganymede in seventeenth-century Spain, a context marked by political decline and an extraordinary flowering of literary production. Focusing on comedias, this book identifies sixteen overt references to Ganymede across works from Lope de Vega, Tirso de Molina, Juan Ruiz de Alarcón, Ana Caro, Andrés de Claramonte, and others, ranging from La escolástica celosa (1596–1602) to Fray Manuel de Guerra’s Aprobación (1682). By analyzing canonical and noncanonical plays alike, it demonstrates how Spanish playwrights reimagined Ganymede as a political, moral, and erotic figure whose meanings were fluid and contested. Drawing also on non-theatrical sources such as Juan Peréz de Moya, the study shows how Ganymede became a tool for guiding, criticizing, and educating audiences, complicating the assumption that he functioned only as a symbol of forbidden desire. The Figure of Ganymede in Early Modern Spanish Comedias will be of interest to scholars and students of Early Modern literature, theater, and mythology, as well as those engaged with queer theory, reception studies, and cultural history. Its distinctive contribution lies in recovering the neglected Iberian dimension of Ganymede’s reception and in demonstrating that his ambiguities open new ways of reading the political, moral, and sexual cultures of Early Modern Spain.
Se cumplen ahora cuatrocientos años de la mayor revolución en el teatro popular desde los antiguos griegos. Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635), a quien Cervantes calificara de «monstruo de naturaleza » y hoy, con castiza familiaridad, todos llamamos Lope, se encargó de que las comedias se convirtieran en el mayor divertimento popular y en la más excelsa manifestación artística. En aquella sociedad estamental del siglo XVII, el hijo de un bordador estaba abocado -condenado, podríamos decir- a desempeñar el oficio que su padre u otro de la misma consideración social. Sin embargo, Lope de Vega encontró un camino inédito para ganar dinero y fama: sus versos. Por primera vez en la historia de la humanidad un poeta podía prescindir del mecenazgo y vivir de una realidad nueva, inquietante e imprevisible, un monstruo de mil cabezas y cien mil pareceres: el público. Su creación poética le dio un estatus especial. Se llegó a rezar un credo sacrílego: «Creo en Lope de Vega, poeta del cielo y de la tierra...». Este reconocimiento general -frente al que no faltaron disidentes y críticos muy agresivos- le permitió actuar a su aire, contraviniendo en más de una ocasión normas y hábitos sociales. La sucinta enumeración de sus relaciones amorosas puede trasmitir la falsa imagen de un donjuán de sentimientos cambiantes e irresponsables. No fue así. Lope sintió cada amor con fervorosa intensidad, y en los últimos años de su vida, reunió junto a sí a los hijos de Micaela de Luján, de Juana de Guardo y de su último amor: Marta de Nevares, a la que conoció y trató cuando ya era sacerdote.
Felipe Valencia examines the construction of lyric as a melancholy and masculinist discourse that sings of and perpetrates symbolic violence against the feminine and the female beloved in key texts of Spanish poetry from 1580 to 1620.